NADIE MUERE VIRGEN, LA VIDA NOS JODE A TODOS.
En esta vida, prefiero pedir perdón a pedir permiso.

27 de febrero de 2011


Ahogadas palabras se acumulan en mi mente. La música inunda mi ser, las notas llenan mi alma, y el ritmo recorre mi cuerpo. Brota una sonrisa sin saber por qué. Y también, sin saber por qué, escribo estas palabras. La música comienza a inundar el espacio en el que nos encontramos. Incapaces de escuchar nada más, que la gloriosa música aquella que viene, y se va. Aquella que rompe nuestros tímpanos lentamente con cada golpe de sonido armonioso. Incapaces de ver nada más que el paisaje dibujado en nuestras mentes, reflejo de las notas que fluyen, difuminado por el sonido. Ondas que se expanden, más allá de ser un sueño, esto es una ilusión. Gloriosa ilusión que descansa en tu mente. ¿Vas a despertar? ¿Vas a escuchar?

Disfruta del maravilloso mundo, de ese en el que estás cuando te pones los cascos y con cerrar los ojos, ya no existe nada más.
Que cuando te pongas los cascos, sólo sientas un cosquilleo. Un cosquilleo de felicidad. Y si una lágrima resbala por tu mejilla, libre de sentimientos complicados, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.

Registra sonidos que jamás escucharás. Escucha, escucha y escucha un poquito más. Escucha y ama. Escucha y comprende. Escucha y atiende. Escucha y grita. Escucha para lograr explicar el caos que tienes dentro.

Y si vas a escuchar, escúchalo todo. No te saltes canciones. Escucha atentamente. Porque este es el Cd de tu vida, tu vida hecha música. Porque todas han pasado y de una forma u otra… servirán para ir hacia delante.

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